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viernes, 01 octubre 2021 / Publicado en Consejos Educacionales

Niños con horario de ejecutivo

Cómo afecta a los escolares llegar a casa cada día después de hasta diez horas de actividad

ROCÍO MENDOZA

Vaya por delante que esto no es una historia para hacer sentir culpable a nadie. No hay experto en pedagogía, pediatría, crianza o enseñanza que responsabilice a las familias de la realidad que vive un altísimo porcentaje de ellas en nuestro país. Esta es, las jornadas maratonianas de actividades a las que están sometidos sus hijos, desde que salen de casa hasta que regresan cada tarde.

Entre uno y otro momento pueden pasar hasta diez horas. Desde el aula matinal (entrada, desayuno y cuidado antes de las nueve) hasta la última extraescolar del día a las seis o siete de la tarde. Echen cuentas. El mejor de los casos suma ocho horas, casi la misma (o más) jornada que muchos padres. En el peor de los escenarios, llegan a las diez, como si de ejecutivos se tratase. Se hace por necesidad, claro está. No es culpa de las familias que están abocadas a cumplir el horario del empleador. Es más, cuando alguien quiere ser la excepción porque puede se topa con un sistema que puede llegar a ser excluyente.

Si comes en casa eres el raro; si no haces extraescolares a partir de las cinco partes en desigualdad de oportunidades de formación; si no participas de todo lo que hacen los demás, además, corres riesgo de ser excluido del club al que en realidad perteneces. Pero ¿deben tener los niños jornadas ‘laborales’? Da el tema, al menos, para abrir el debate.

Gonzalo Pin, miembro de la Asociación Española de Pediatría (AEP), experto en cronobiología, pone el foco en el descanso deficiente que este tipo de jornadas tienen como consecuencia. Y no porque sean en sí agotadoras (algunos niños con más energía las llevarán bien), sino por el cómputo de horas que tiene el día y por el tipo de actividad que se debe hacer a cada una de ellas para respetar el biorritmo y, por lo tanto, procurar un descanso reparador. Algo clave para el desarrollo cognitivo de los niños, de su sistema inmune y de su bienestar general.

Partamos de la base de que para su salud, un niño de entre 1 y 2 años debe tener de once a catorce horas de sueño reparador. Esta cantidad bajaría a entre diez y trece hasta los 5 años. Y hasta los 4 años se les debe permitir la siesta. En adelante, hasta los 12 aproximadamente, la cifra baja pero no tanto: el descanso nocturno debe durar de nueve a once horas.

Para llegar al colegio a las 9.00 horas, aunque muchas veces llegan antes en un turno que todos los colegios ofrecen porque los padres los necesitan para poder llegar a sus puestos de trabajo, los niños, de media, tendrían que acostarse en torno a las ocho de la tarde (o antes incluso si tiene una hora de camino al cole) para dormir lo suficiente. ¡Que levante la mano quien lo consiga!

«Las extraescolares no deben superar las cuatro horas a la semana y no ser en ningún caso un elemento de estrés; es más, hay que adaptarlas a cada niño»

ANA ROA | PEDAGOGA

Si acaban las extraescolares a las seis, incluso a las cinco en el mejor de los casos, quedan entre dos y tres horas mal contadas. No se trata de demonizar estas actividades complementarias, pero sí de cumplir con unas premisas. Ana Roa, pedagoga y fundadora de Roaeducación, cree que deben ser un complemento lúdico a la educación de los pequeños, «no una exigencia que les genere estrés», el gran enemigo del descanso reparador.

«Es muy recomendable -prosigue la experta- no sobrecargar al niño, no superar las cuatro horas semanales para la realización de este tipo de actividades extra. Además, deberían ir enfocadas a sus gustos y habilidades. Hay que evitar que una jornada escolar excesivamente larga provoque cansancio y fatiga atencional».

La clave está en atender a cada niño. «Cada uno es un mundo y también sus necesidades varían en función de muchos factores: su creatividad, su energía, sus características emocionales», precisa Roa. Eso sí, las actividades son beneficiosas, pero dentro de unos límites. Y el límite está en el tiempo libre que tengan después. «Somos partidarios de que los niños tengan tiempo por las tardes para poder hacer los deberes y estudiar un rato, pero también para salir a jugar, disfrutar con sus hermanos, estar con nosotros los padres…», recuerda la pedagoga.

A partir de que salen de la escuela, deberían poder hacer todo lo que es sano para su biorritmo: juego libre, tareas cuando empiece a haberlas, un poquito de ocio de pantalla a partir de los 2 años (nunca más de una hora), cenar en familia tranquilamente, asearse y disfrutar del valioso tiempo de afectividad antes de cerrar los ojos. Así le llaman los expertos en sueño a la lectura de un cuento, a la conversación íntima, a los besos y abrazos, a las palabras bonitas, a la nana tranquilizadora antes de irse a la cama.

«A penas queda tiempo para tener juego libre, tan importante para su desarrollo, cenar tranquilos, disfrutar de los padres y del tiempo de afectividad antes de irse a dormir… la consecuencia es que pierden horas de sueño»

GONZALO PIN | ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PEDIATRÍA

«Además, hay que tener en cuenta que la actividad, especialmente el ocio con pantalla, debe cesar dos horas antes de irse a dormir para que el cuerpo tenga tiempo de adaptarse y descansar bien», precisa Pin. Si hablamos de actividad física intensa, no se debe hacer unas cuatro horas antes de irse a la cama. Las cuentas siguen sin salir.

Pero no solo se trata de contar horas. Además del cuánto, este especialista cree que es más relevante tener en cuenta el qué y el cómo. «Nos preocupamos mucho de si come mucho o poco, pero no del cómo lo hace. Por ejemplo, la cena debe ser un momento de socialización y conversación con la familia. Eso les ayuda en su aprendizaje. Y el desayuno no vale hacerlo de cualquier forma porque no hemos dormido lo suficiente y vamos con prisas y sueño. Debe hacerse en un lugar adecuado, sentados, con luz y tiempo. Es fundamental que así sea para su desarrollo neurocognitivo.

Del mismo modo que es importante el cómo va a la escuela. Un paseo antes de entrar pone en marcha su organismo y su cerebro para luego asimilar todo lo que dé en el aula», explica Pin. Las jornadas escolares demasiado prolongadas también tienen consecuencias en la necesidad que tienen los niños de juego libre sin normas, ya sea en el parque o en casa. «Hasta los 5 años es muy importante que aprenda a manejarse y necesita libertad de acción», apunta Pin. «Al fin y al cabo una extraescolar es actividad física, pero se desarrolla bajo unas pautas», apunta el pediatra.

Al final del día, la necesidad de encajar todas las rutinas en poco tiempo tiene una consecuencia básica: la pérdida de horas de sueño y de descanso reparador. «Queremos que se haga todo deprisa y azuzamos a los niños. Su nivel de estrés sube y el cortisol también. En ese estado es imposible conciliar el sueño», lamenta el portavoz de la AEP. En datos queda claro. Los niños de 2 a 5 años han perdido 25 minutos de sueño entre 1987 y 2011. Y con la edad, la cosa empeora. El 25% de los adolescentes tiene problemas de sueño. «Esto se debe al horario global y las rutinas de las familias, no solo a las jornadas escolares. La calidad del sueño no depende únicamente de las noches, sino de lo que se haga durante el día y de en qué momento se hace», concluye Pin, quien recalca que no es un problema de las familias, sino de «la sociedad».

¿Tan importante es el descanso? «Es como el camión de la basura. Su desarrollo neurológico depende de que este sea bueno. Durante la actividad del día se crean metabolitos que se acumulan en el sistema nervioso. El descanso se encarga de eliminar esto», explica el doctor.

¿Un horario ideal?

Según los expertos, la jornada continua, con los contenidos ‘fuertes’ impartidos desde primera hora de la mañana, puede ser más beneficiosa. En los más pequeños, lo ideal sería comer pronto (de 12.30 a 13.00 horas) en los comedores escolares y después nada de contenido reglado… El día debería acabar pronto para dar paso al juego. La pedagoga Ana Roa apunta, incluso, que a primera hora de la mañana los niños están más preparados para un mejor rendimiento y mantienen mejor la atención. Por la tarde deben quedar libres para jugar o hacer deporte.

viernes, 10 septiembre 2021 / Publicado en Consejos Educacionales

Vuelta al cole 2021/22: Cinco consejos para empezar el curso

por

MAMÁ HACE MAGIA

 

Después de un largo verano de juegos, campamentos y diversión, volver a las rutinas del curso escolar puede ser un verdadero suplicio tanto para los pequeños como para los padres y madres. Y es que, siendo sinceros, dejar atrás el relax del verano es algo que resulta muy difícil a niños y adultos.

Los horarios, las normas y obligaciones y las tareas para casa se convierten en una montaña que fácilmente alteran la armonía de las familias. Y es ahí donde pueden tener origen enfados, discusiones y demás problemas de convivencia que se pueden llegar a convertir en auténticos dolores de cabeza para nosotros.

Por eso es importante planificar la vuelta al cole y tener en cuenta algunos aspectos para que la transición sea más sencilla y no se generen conflictos familiares. En este post vamos a ver algunos consejos que te pueden ayudar a acompañar a tus hijos en su vuelta a las clases.

Rutinas

Son, sin lugar a dudas, una de las herramientas más eficaces para poder criar con calma y respeto.

No se trata de capricho ni de afán de control, sino que la neurociencia ha demostrado que los niños necesitan rutinas igual que necesitan comer o bañarse. Por eso, después de un verano en el que, seguramente, no han tenido horarios ni obligaciones, volver a las rutinas un par de semanas antes de que comience la escuela hará que el inicio de curso sea más sencillo.

Si conseguimos que, gradualmente, se acuesten pronto y se levanten a una hora cercana a la que se levantarán durante el curso tendremos mucho recorrido ganado. Soy consciente de que es muy complicado mandar a los niños a dormir cuando aún hay luz en la calle sin resistencia, pero si vamos adelantando cada día 15 minutos la hora de acostarse en dos semanas habremos logrado nuestro objetivo sin demasiado sufrimiento.

Otra rutina que podemos recuperar es el de las comidas, tanto en horarios como en los alimentos. Ir eliminando helados, dulces y demás caprichos propios del verano hará que los niveles de energía de los peques vayan bajando y se asemejen más a los del otoño e invierno.

Poco a poco y flexibilidad

Si pretendemos que nuestros hijos pasen de 0 a 100 en un día tenemos el fracaso asegurado. Durante la vuelta al cole habrá días mejores, días regulares y días catastróficos. Y es normal.

Todos tenemos días «torcidos» y eso no significa que seamos un desastre. Simplemente, son días.

Habrá días en los que tengamos que hacer una excepción o ser más flexibles en cuanto a tareas y obligaciones. Es importante recordar la importancia del descanso, por lo que te aconsejo que durante septiembre no cargues tu agenda de eventos extraordinarios y pospongas para más adelante aquello que no sea urgente.

Permitirnos (y permitirles) bajar la intensidad de tareas al inicio del curso os facilitará una vuelta al cole con menos sensación de agobio.

Paciencia y comprensión

A todos nos ha pasado: un día estás en la playa tomando el sol y al día siguiente te encuentras encerrado en una oficina. Y te dan ganas de llorar.

Pues a los niños les sucede igual. Por mucha ilusión que les haga la vuelta al cole, recordar las tardes jugando en la calle o los amigos que hayan hecho durante las vacaciones, va a producirles un montón de emociones, algunas intensas y desagradables.

Por eso, es perfectamente normal que durante las primeras semanas de curso se muestren tristes, cansados o más enfadados de lo normal. En esos casos, es cuando debemos desarrollar nuestra mejor versión y entender que no se están portando mal, sino que se están sintiendo mal y es su forma de expresarlo.

Podemos ayudarles a describir lo que sienten, poner palabras a sus sentimientos y escuchar todo lo que tengan que contarnos. De esta manera notarán que les comprendemos y les ayudará a sentirse mejor. En cualquier caso, si este estado de tristeza o enfado se prolonga en el tiempo quizá sea necesario acudir a un profesional para que nos ayude a superarlo.

Que ellos participen

Como norma general, a los niños no les suele gustar que las cosas les sean impuestas. Participar en la preparación de la vuelta al cole puede ser una buena manera de que lo afronten con ganas e ilusión.

Podemos pedirles que nos ayuden a elegir el material escolar, preguntarles qué extraescolares les gustaría hacer o leer juntos el plan de estudios para su siguiente curso. De esta manera despertamos su curiosidad y además trabajamos sobre su sentido de pertenencia, tan importante para ellos.

Cuando los niños saben que son tomados en cuenta y no son meros sujetos pasivos, colaboran mucho mejor y se sienten con más ganas de iniciar nuevos proyectos. Nunca desaproveches la oportunidad de escuchar la opinión de tus hijos, así estarás sentando la base de vuestra relación en el futuro.

Cuando los niños saben que son tomados en cuenta y no son meros sujetos pasivos, colaboran mucho mejor y se sienten con más ganas de iniciar nuevos proyectos.

Panel de propósitos para la vuelta al cole

Dedicar una tarde a que, sobre un papel o cartulina, elaboren su panel de propósitos para este curso que empieza puede ser una actividad muy interesante.

Sobre este panel pueden escribir, dibujar, pegar fotos o recortes de revista…lo que su imaginación les lleve a hacer. El objetivo es que se marquen unos objetivos y lo hagan desde la motivación y no desde la obligación. Estos objetivos pueden ser sacar mejores notas en alguna asignatura, hacer más deporte, prestar más atención en clase, hacer los deberes cuando lleguen a casa, etc.

Una vez que el panel esté terminado se puede colgar en algún lugar visible, como su habitación, y así podrán verlo cada vez que necesiten un extra de motivación durante el curso. De esta manera, podrán mantener el foco en lo que quieren conseguir y en cómo lograrlo.

 

Volver al colegio no tiene por qué ser una guerra con nuestros hijos si sabemos cómo acompañarlos.

viernes, 27 agosto 2021 / Publicado en Consejos Educacionales

Jon Rahm y la teoría del goldfish, el animal más feliz de la tierra

Ten Golf

 jueves, 26 de agosto de 2021 

 

Jon Rahm (-8) ha firmado otra gran ronda de golf en la primera vuelta del BMW Championship y se ha colocado en lo más alto de la clasificación. Suma y sigue. Martillo pilón. Su juego sigue atravesando un estado dulce y, además, tiene una mentalidad a prueba de bombas que le permite pasar página rápido de lo que ocurrió el pasado lunes y centrarse en la nueva semana. Para conseguir tiene una teoría: «hay que ser un goldfish, el animal más feliz de la tierra». Aquí lo explica…

Condiciones de juego asequibles si estás ordenado… «Es un campo largo y te quedan algunos hierros largos a green, pero como está algo blando se puede ser agresivo. He tenido un día muy bueno de tee a green, han entrado los dos primeros putts y después ha continuado la dinámica. Creo que en este campo no van a salir muchos bogeys si consigues ir por calle. Si va a rough es otra cosa porque está denso y no es fácil recuperar, como le ha pasado a Tony Finau en el 13».

No hace cuentas, no las necesita… «No me fijo mucho en los que hacen los demás. Sé que si gano me pongo Número 1 de la FedEx y ese es el objetivo. No pienso en puntos ni nada de eso. Sólo pienso en pegar el mejor golpe y al siguiente».

La clave de esta semana es la hidratación… «Estoy descansado porque paré varias semanas antes del Northern Trust. Igual para los jugadores que han estado en los Juegos y en el WGC de Memphis es un poco más difícil, pero para mí no es excusa el cansancio. El martes ni siquiera jugué el campo porque sabía que andarlo era duro. Sólo pegué unas bolas y un poco de chip y putt y nada más. Lo más importante para mí estos días en los que jugamos con tanto calor y, sobre todo humedad, es estar bien alimentado y sobre hidratado. En eso me centro».

Hay que ser un goldfish, la teoría de la felicidad del golfista… «Diría que la clave para pasar página de lo que ocurrió el lunes y volver a hacerlo bien aquí es ser un goldfish, como dice el entrenador en la serie Ted Lasso. ¿Qué es un goldfish? Es el animal más feliz que existe porque la memoria le dura sólo diez segundos. Jugué muy bien la semana pasada, sólo tuve un par de malos swings y eso es todo lo que tengo que recordar».

El rey de los goldfish en el golf… «Sin ninguna duda el mejor goldfish del golf es Dustin Johnson. Tiene la habilidad de olvidar los malos momentos mejor que nadie».

La clave en la mejoría de los resultados desde el Memorial… «Lo que más ha mejor desde el Memorial es el putter. Encontré uno con el que realmente me siento cómodo y lo estoy notando en los resultados. De tee a green no ha cambiado mucho, la verdad, pero en las estadísticas de putt sí estoy mucho mejor. Es la clave. Si le pego como le estoy pegando en los últimos meses y el putter está caliente puedo hacer resultados muy bajos».

viernes, 30 julio 2021 / Publicado en Consejos Educacionales

EL OLIMPISMO

Dr. Miguel Ángel Delgado Noguera Profesor Titular de Universidad Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Ex Director del Centro de Estudios Olímpicos. Universidad de Granada.

Es una realidad que gran parte de la sociedad tiene conocimiento de los Juegos Olímpicos y de las Olimpíadas, como período de cuatro años entre unos Juegos Olímpicos y otros Juegos Olímpicos, pero desconoce el Olimpismo, su valor cultural, social y educativo.

Existe incluso entre los profesionales de la Educación Física un cierto escepticismo acerca del Olimpismo y sus valores. La caja de resonancia de las competiciones olímpicas ahogan otras cuestiones relacionadas con los valores del Olimpismo. A veces, incluso de lo que se hace eco la prensa y los medios, en general, de comunicación, no tiene categoría de valor educativo.

El Olimpismo y la educación, la educación física y los valores del deporte ha sido tratado en múltiples trabajos presentados en la Academia Olímpica Internacional desde su primera sesión, celebrada del 13 al 30 de junio de 1961 hasta la actualidad.

Según MZALI (1981) a la escuela le corresponde un papel decisivo en el mensaje del valor del deporte, la educación basada en los valores del Olimpismo.

ara DOXAS (1976) especialmente la juventud debería acercarse a los ideales olímpicos por el camino de la educación.

Esta preocupación por fomentar el Olimpismo recae en las instituciones educativas con la inclusión de la idea olímpica en los programas educativos, y también en las instituciones encargadas de la formación de los profesores.

La defensa de los valores del Olimpismo no corresponde a idealistas, a iluminados trasnochados, a educadores marginales con posturas caducas, sino que ésta puede realizarse desde una postura crítica de la realidad olímpica actual, revolucionaria con las ideas positivas del Olimpismo y comprometida con la educación de los alumnos en las diferentes etapas educativas.

HADZIYANNIS (1982) aborda el problema de la violencia fuera y dentro de los estadios y considera que es imprescindible la concienciación de los jóvenes y su educación en la escuela. En este sentido los valores del Olimpismo y su inclusión en los programas educativos y en los diseños curriculares ayudarían a esta labor de erradicar la violencia en el deporte.

En este sentido, POWELL (1980) se refiere a la necesidad de que las informaciones acerca del deporte y del espíritu olímpico sean incluidas en la educación.

Estamos en un año Olímpico y por esta razón proponemos que el Olimpismo sea considerado como un contenido interdisciplinar, transversal y universal de la Educación Física y el Deporte. Que el Olimpismo no sea considerado como una propuesta de actividades puntual y coyuntural cada cuatro años.

El Olimpismo y sus valores educativos

La trascendencia de los Juegos Olímpicos en la sociedad actual es innegable. La repercusión que tiene en los medios de comunicación está clara y patente.

¿Es sólo la competición olímpica lo que interesa a la sociedad y a los gobiernos de los diferentes países? ¿Existe conciencia del valor cultural, social y educativo de los Juegos Olímpicos? ¿De qué forma el Comité Olímpico internacional trata de fomentar los valores educativos?

El lema: “Citius, Altius, Fortius” está perfectamente entroncado con la filosofía de una materia educativa como es la Educación Física.

El segundo principio fundamental de la Carta olímpica, define el Olimpismo como “una filosofía de la vida que exalta y combina en un conjunto armónico las cualidades del cuerpo, la voluntad y el espíritu. Aliando el deporte con la cultura y la educación, el Olimpismo se propone crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo y el respeto por los principios éticos fundamentales universales” Coubertin (1918).

Los valores del Olimpismo y los valores educativos están perfectamente compenetrados.

STEINHAUS y HIRT (1961) son los primeros ponentes que en la Academia Olímpica Internacional (A.O.I) resaltan los valores pedagógicos del deporte, señalando que éste sería un medio importante para la educación y formación del hombre. Y exponen la importancia de los educadores físicos como personalidades educadas en el espíritu olímpico.

Podemos destacar, como muestra, algunos de los valores educativos:

• Valor cultural. Representación artística. MZALI (1979) considera los juegos olímpicos y el Olimpismo una idea cultural. Incluso un ideal cultural. También BRONNEER (1963) nos dice que el Olimpismo forma parte de la historia de la cultura.

• Valor humanístico. STOLIAROV (1982) La meta más importante del Movimiento Olímpico es la formación de ideas directrices humanísticas para el individuo y la sociedad.

• Valor de euritmia. Armonía. Para POWELL (1980) ha sido decisiva en la trayectoria de las ideas olímpicas de Coubertin, una búsqueda singular de un nuevo ideal de armonía, de la euritmia. SHADDAD (1979) compara el Olimpismo como una forma de vivir que se basa en el ejercicio físico. El producto sería un hombre desarrollado armoniosamente. MZALI (1978) nos expone que hace 2.500 años se solía formar el hombre en el sentido de la “Kalokagathia”, esto es, un hombre bello y bien proporcionado y con una formación intelectual global.

• Juego limpio. RÖSCH (1979) plantea los términos más significativos del Olimpismo: libertad, juego limpio, amistad y paz. Para BOROTRA (1983) El deporte tiene que ser acercado a los jóvenes desde el ángulo del juego limpio. HADZIYANNIS (1982) destaca las ideas de Coubertin como ayuda contra la violencia en el deporte.

• Espíritu de superación. Está presente en el lema olímpico Citius, Altius, Fortius. VIALAR (1964) indica que el deporte olímpico debe ser entendido como escuela de pureza moral y de energía corporal. En ello han desempeñado un papel fundamental, conceptos como el autoconocimiento, la disciplina, la superación y el perfeccionamiento físico.

• La Fraternidad. Amistad. Camaradería deportiva. Convivencia social. Entendimiento y amistad internacional. SZYMICZEC (1980) el Olimpismo tiene efectos positivos sobre la población en su totalidad, el entendimiento pacífico en internacional, el reconocimiento de la igualdad de todas las naciones y razas.

• Valor socializante. Convivencia social. Cooperación. GROMOV (1978) ve en el deporte un camino que permite a los pueblos, respetarse mutuamente, colaborar y conseguir una mutua comprensión, y así asegurar la paz. MZALI, (1985) el Olimpismo tiene la posibilidad de fomentar la cooperación y amistad internacional entre los pueblos y difundir la idea olímpica.

• Autoconocimiento, autocontrol, autorrealización. Formación del carácter. Para CAGIGAL (1964) el deporte reúne espontaneidad, autocontrol, libertad, fantasía creadora y ansia intuitiva de identificación con las correcciones realistas de la vida. También SZYMICZEC (1980) destaca los valores educativos en la formación del carácter. DIEM (1969) expone que a través de la competición se consigue el autocontrol y el máximo rendimiento a través de ello se descubrirán a sí mismos.

• Igualdad, justicia. Para SZYMICZEC (1969) los motivos puramente educacionales del Movimiento Olímpico se basan necesariamente en los principios de igualdad, justicia y amateurismo que el Movimiento Olímpico intenta propagar.

El Olimpismo: un contenido de la Educación Física

El Olimpismo es un contenido con un carácter histórico, cultural, sociológico, político, económico, científico, tecnológico, artístico, filosófico y deportivo.
En lo que respecta a la educación física, afecta a la mejora por la práctica deportiva del ser humano en todas sus facetas. También abarca las diferentes especialidades deportivas que se practican que en su mayoría pueden ser practicadas por los estudiantes con el mismo espíritu de superación, compañerismo, fair play, etc.

Si recogemos algunas frases del fundador de los Juegos Olímpicos podemos corroborar que son perfectamente aplicables a la enseñanza de la Educación Física:

• “El éxito no es un fin sino un medio para ir más lejos” (Coubertin, 1912), en el ámbito educativo, el deporte no es un fin sino un medio para desarrollar a la persona.

• “Todos los deportes para todos” (Coubertin, 1919), la Educación Física no es para los que destacan sino que la EF y el deporte tiene que ser para todos sin ningún tipo de distinción.

• “La Educación atlética ejerce por lo menos idéntica acción sobre la moral que sobre lo físico… y si por un lado desarrolla los músculos, también forma el carácter y la voluntad; en una palabra: produce hombres” (Coubertin, 1889), la Educación Física busca el desarrollo integral de la persona.

La idea de una EF como medio, para todos e integral es perfectamente expuesta por la filosofía del Olimpismo.

HIRT (1961) expone la importancia de los educadores físicos como personas educadas en el espíritu deportivo para fomentar los valores positivos del deporte y las ideas educativas del Olimpismo.

Para LAUERBACH (1971) la educación del joven permanece incompleta mientras no se incorpore la educación física en su formación. La educación física y el Olimpismo debe convertirse en un principio educativo.

Los contenidos de la Educación Física en Secundaria y Bachillerato, tanto contenidos relacionados con los conceptos, como con los procedimientos y las actitudes abordan y tienen que abordar el deporte y el Olimpismo como contenidos propios.

En los contenidos conceptuales, de hechos y principios el estudiante de EF puede encontrar desde hechos históricos acerca de los Juegos Olímpicos, contenidos teóricos sobre los deportes, principios fundamentales del Olimpismo.

STEINHAUS (1961) Como contenido de la EF, el deporte es un medio importante para la educación y formación del hombre.

RIBERIO (1968) da las claves del enfoque del deporte en la educación cuando dice que si el hombre se convierte en finalidad, el movimiento (el deporte) sería un factor importante educacional. Por el contrario, en el entrenamiento
(movimiento / deporte rendimiento), el movimiento (el deporte) se convierte a menudo en el único fin. En definitiva, el deporte al servicio del hombre es educativo frente al hombre al servicio del deporte que sale fuera de las esferas de la escuela.

El Olimpismo: contenido interdisciplinar

LAUERBACH (1971) plantea que la educación física se tiene que incorporar en su formación y no basta con ofrecer clases de deporte, sino que la educación física debe convertirse en un principio educativo. Además, el deporte debe encontrar un puesto en otras asignaturas.

Para LAUERBACH (1971) no basta con ofrecer clases de deporte, el éste debe encontrar un puesto en otras asignaturas.

Así, en las Ciencias de la Naturaleza: muchos contenidos pueden estudiar al deportista a nivel biológico y el estudio de las técnicas deportivas desde la perspectiva de estas ciencias.

Ciencias Sociales, Geografía e Historia: el fenómeno social del Olimpismo sobrepasa la historia particular de los países, así como el conocimiento de la geografía y la historia de los países que han albergado los Juegos Olímpicos.

Educación Plástica y Visual: Las manifestaciones culturales, artísticas que se han producido junto a los fenómenos de los Juegos Olímpicos y el Deporte como objeto del arte y de la expresión plástica, visual es de un interés indudable. El cine y el deporte pueden ser un ejemplo.

Lengua: el deporte como temática de la lengua está presente en la literatura desde la aparición de los Juegos Olímpicos y la utilización del lenguaje propio de los deportes utilizado de forma correcta y adecuada, evitando los anglicismos y otras repercusiones que suplanta la riqueza de la propia lengua.

Lengua extranjera: el conocimiento de los términos propios de otras lenguas, especialmente el inglés. La importancia de las lenguas extranjeras como forma de comunicación con otros deportistas es en muchos casos una necesidad que invade al deporte.

Matemáticas: muchos de los aspectos del deporte exigen mediciones exactas, utilización de estadísticas y otras operaciones matemáticas a las que hay que estar familiarizados en el deporte.

Música: la expresión musical ha estado presente siempre en el Olimpismo, temas musicales que tienen como pretexto el deporte, cantatas olímpicas, odas deportivas con música especial para la ocasión son frecuentes en los diferentes Juegos Olímpicos, además de la aproximación de los grandes éxitos musicales
durante la celebración de los Juegos Olímpicos. Lo que se conoce como Olimpíada Cultural.

Tecnología: los avances tecnológicos que ha producido el deporte y la propia tecnología que ha ayudado para mejorar el deporte son objeto indudable de estudio y análisis.

El Olimpismo no sólo es un contenido de la Educación Física, un contenido que puede ser abordado de manera interdisciplinar, por las diferentes materias del currículum, y tiene su importancia para ocupar un carácter transversal en las diferentes etapas y ciclos educativos y con el resto de las materias. También es un contenido que transciende los currículos escolares de los diferentes países de la Unión Europea sino que transciende por sus valores universales, por su repercusión y fuerza sociológica el ámbito de las naciones para que sea considerado como un contenido universal de la Educación.

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